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jueves, 11 de marzo de 2010
La dolorosa ciatica en el embarazo
¡Ah, las maravillas del embarazo! Ya sea que se trate de su primer bebé o del quinto, muchas son las previsiones a tener en cuenta y para las que hay que prepararse. Desafortunadamente, la emoción de convertirse en madre puede verse ensombrecida por el dolor de espalda y la ciática. Tres de cada cuatro embarazadas experimentan dolor de espalda. ¡Algunas de ellas bastante tiempo antes de perder su cintura! Para ayudarla a prevenir o a aliviar el dolor de espalda causado por la ciática, te explicamos por qué se desarrollan ciertos síntomas y te mostramos lo que puede hacer para que los meses que tiene por delante sean más fáciles.
¿Cómo provoca el embarazo dolor de espalda y ciática?
¡Los cambios en tu cuerpo a lo largo del embarazo afectan más que la apariencia física!
1. Lo que la mayoría de las mujeres ya conoce es el aumento de peso: unas 25 libras o más. El aumento en el peso corporal y la presión al inclinarse, ejercen presión sobre un disco herniado o abultado en la parte baja de la espalda. El dolor de espalda y de pierna (ciática) son consultas comunes.
2. El aumento de peso puede provocar síndrome piriforme y ciática. Los músculos piriformes, ubicados en las nalgas, ayudan al movimiento del muslo. El síndrome piriforme puede desarrollarse cuando el músculo comprime el nervio ciático, que pasa a través de la nalga hacia el muslo.
3. Lo que podría no ser inmediatamente obvio es que, a medida que el útero crece más (¡y más!), el centro de gravedad del cuerpo cambia de lugar. Algunas veces, a medida que el útero se expande dentro de la pelvis, los nervios espinales en las regiones lumbar y sacra de la columna (parte baja de la espalda) que alimentan el nervio ciático se comprimen e irritan. Esta es otra causa de dolor de espalda y ciática.
4. Además, las hormonas están trabajando. En particular, la relaxina, una hormona que relaja los ligamentos pélvicos y ayuda a preparar el cuerpo de la madre para el parto. La relaxina también afloja los ligamentos en otras partes del cuerpo, pero especialmente las articulaciones de la pelvis, la espalda baja y las rodillas. Es importante que sepas cuándo hacer ejercicio o levantar objetos, porque es fácil distenderse durante el embarazo. Muévete lentamente y evita los movimientos bruscos.
Qué hacer
1. Trabaja con tu médico, quiropráctico, partera o profesional de la salud para mantener el peso de tu cuerpo controlado.
2. Si desarrollas dolor de espalda, habla con tu doctor, quiropráctico, partera o profesional de la salud.
3. ¡Préstale atención a tu postura! Párate derecha, con los hombros hacia atrás, las nalgas contraídas y evita inclinarse hacia adelante.
4. Prueba con una almohada, de tamaño común o una para todo el cuerpo, para ayudarte a dormir cómodamente. Puedes colocar una almohada entre las rodillas y debajo del abdomen para darte soporte.
5. El yoga prenatal ayuda a estirar y tonificar los músculos, mantiene la flexibilidad, mejora el equilibrio y la circulación y alivia la tensión. La respiración profunda es una parte enorme del yoga y constituye un beneficio agregado para las futuras madres. Aprender a respirar profundamente y relajarse también puede ayudar durante el trabajo de parto. En combinación con ejercicios cardiovasculares simples tales como caminar y/o nadar, estas actividades pueden ayudar a mantener tu peso controlado y tu cuerpo en forma. Pregúntale a tu médico si estos ejercicios son los adecuados para ti.
6. El masaje prenatal puede ayudar a aliviar el dolor y la tensión. Los masajistas entrenados en masaje prenatal pueden constituir una fuente de alivio durante el embarazo y el trabajo de parto. Este tipo de masajes calman la ansiedad (ayuda a estabilizar los niveles hormonales), el dolor de espalda, el dolor en pelvis y caderas, mejora la circulación y la digestión y le ayuda a reducir la fatiga.
7. Una ducha o un baño calientes ayudan a aliviar el dolor de espalda. Sin embargo, las madres embarazadas deben evitar ciertos aceites aromáticos (aromoterapia, velas) tales como albahaca, enebro, menta, romero y anís estrellado. Algunos aceites pueden causar contracciones.
8. La acupuntura es una terapia alternativa para tratar el dolor de espalda y la ciática. Se insertan agujas estériles del grosor de un cabello en determinados puntos del cuerpo llamados meridianos, canales de energía. Se supone que las agujas trabajan para liberar el flujo de qi (se pronuncia chi) para ayudar a que el cuerpo sane.
Sugerencias ergonómicas: en el trabajo, en el hogar, en los momentos de ocio.
Las futuras madres deben evitar posturas incómodas, esfuerzos extremos tales como levantar objetos pesados y tareas repetitivas, especialmente durante el tercer trimestre. En la última parte del embarazo, el cuerpo de la mujer está ante su mayor desafío, ergonómicamente hablando.
1. Los músculos de la parte baja de la espalda y las piernas trabajan más duramente para mantener el equilibrio. Simplemente estar de pie o caminar puede resultar un desafío. Es común la hinchazón de las extremidades. Es de gran utilidad hacer reposo y descansos frecuentes (elevando los pies).
2. Una silla diseñada ergonómicamente y ajustable, con apoyo para la zona lumbar y para los pies, puede hacer que el trabajo en escritorio resulte más cómodo. Cambia de postura sentándote y poniéndote de pie frecuentemente.
3. Si tu tarea requiere que esté sentada, toma descansos periódicos para caminar. Caminar ayuda a reducir la hinchazón al incrementar la circulación.
Con suerte, serás una de las pocas futuras mamás cuyo embarazo avanza sin dolores de espalda ni ciática. Pero recuerda que si comienza el dolor de espalda, debes hablar con tu doctor.
Desde | Spine Universe
De la 1era semana a la semana 40ta
lunes, 8 de marzo de 2010
sábado, 6 de marzo de 2010
Mi cuarto mes de vida uterina
Me alimento... a través de la placenta, de una rica red de vasos sanguíneos que me proporcionan nutrición vital por el cordón umbilical, ya maduro por completo.
Mido... 10 centímetros más o menos desde la coronilla hasta el trasero. Empiezo a ser proporcional, ahora soy menos cabezón y algo más estilizado, aunque mis piernas son mucho más largas que los brazos. Peso 48 gramos.sábado, 27 de febrero de 2010
jueves, 25 de febrero de 2010
La Fisioterapia Perinatal Facilita El Parto
¿Qué problemas ginecológicos, o de otro tipo, pueden resolverse con la
Fisioterapia Perinatal?
Problemas como la incontinencia anal o la incontinencia urinaria, sobre todo de esfuerzo; las disurias, la pesadez pélvica y todas las dispareunias.
Hay que precisar que todos los problemas que se presentan durante el embarazo no son patológicos, sino que son lógicos, y sólo si persisten se pueden convertir en una patología.
Por eso es importante la Fisioterapia Prenatal y Postnatal precoz.
¿Qué influencia tiene la Fisioterapia Prenatal sobre el parto?
Facilita el parto, al trabajar la pelvis, el periné, la respiración y los abdominales.
Para tener un buen parto necesitamos una pelvis móvil y bien colocada, con el pubis hacia delante; necesitamos un empuje bien dirigido, sobre un periné que no oponga resistencia. Esto es lo que se consigue con la Fisioterapia.
¿Cómo se trabajan estas partes?
Se coloca la pelvis en el buen sentido para la salida del bebé y se facilitan los movimientos de retroversión.
Con la Fisioterapia se van a movilizar los huesos de la pelvis y se van a facilitar los movimientos de las articulaciones sinfisarias (de la sínfisis púbica), sacroilíaca, sacrococcfígea y sacro lumbar.
La preparación del periné se basa en aprender a relajarlo, sin que haya distensión y preservando su tonacidad.
El periné es el último obstáculo que tiene que flanquear el niño en el parto, y la musculación provoca su cierre, por lo tanto es mejor relajarlo que muscularlo.
La otra parte fundamental en la Fisioterapia Prenatal es la respiración, aprendiendo a favorecer la espiración que, a su vez, ayuda a la expulsión.
Finalmente, trabajando los abdominales se aprende a empujar en el buen sentido, con el transverso del abdomen.
¿Esto repercute en un parto con menos dolor?
No, con menos resistencia. Podemos imaginar que cuanto mayor es la resistencia mayor es el dolor, pero no se puede concluir que las mujeres que siguen este tipo de trabajo tengan un parto menos doloroso.
¿Y en la cesárea?, ¿influye de alguna forma en que el parto no sea por cesárea?
Tal vez en algunos casos, pero no se puede presentar el trabajo de Fisioterapia Prenatal con este fin.
Hay muchas cesáreas que hay que hacer porque, en un momento dado, se bloquea y no sabemos la causa.
Podemos imaginar que en esos bloqueos hay perinés que resisten y pelvis no lo bastante móviles, pero no se puede demostrar.
Precisamente, evito presentar mi trabajo como algo que vaya a tener ese tipo de resultados. Es un trabajo de preparación que facilita las cosas.
Hasta este momento estamos hablando de trabajo preparto, más o menos
¿cuándo se debe iniciar esta preparación?
Cuanto antes, pero es difícil ver a las mujeres antes de la mitad del embarazo. Lo ideal sería sobre los cuatro o cinco últimos meses, pero yo, por ejemplo, las veo los tres últimos meses.
No es una elección, es la práctica diaria lo que nos conduce a ello.
Durante estos meses ¿qué técnicas se utilizan?
Individualmente, técnicas de terapia manual que favorecerán la libertad de movimiento y la armonía, el equilibrio del cuerpo en su conjunto; y técnicas de Finesiterapia Adaptada.
Y antes de estas dos que acabo de citar, es prioritario un trabajo de información, de conocimiento y conciencia del propio cuerpo.
¿Y después del parto?
En este caso lo importante es la noción del tiempo, la precocidad. Debe iniciarse el trabajo de Fisioterapia inmediatamente después del parto. Consiste en un trabajo de terapia manual sobre la pelvis, cuando es necesario, y en un trabajo de movilización suave de los abdominales y del periné.
Para la mujer es un trabajo de un año, lo que no significa un año en manos del fisioterapeuta.
¿Cuáles son los beneficios de este trabajo post-parto?
Supone la reconciliación con el cuerpo en su conjunto, ya que es un cuerpo alterado.
En este trabajo de reconciliación se incluye la noción de volver a habitar cuanto antes ese vientre vacío.
En mi opinión, hay una relación entre ese vacío que hay en el vientre, que no es más que una ausencia de presión (una depresión), y la propia depresión post-parto.
Y para el periné, se trata de un trabajo de reconciliación con la zona genital que ha sido lesionada, cuyo objetivo punto de interés sería una sexualidad más feliz.
El segundo punto de interés es el de volver a recuperar el equilibrio y la tonicidad en todas las partes del cuerpo y para todas las funciones que se han visto solicitadas durante el embarazo, el parto y las presiones post-parto.
En todo este proceso, previo y posterior, ¿cuál es la importancia del fisioterapeuta frente a otros especialistas y dentro del equipo médico?
Es todo el conocimiento que tenemos de las técnicas de refuerzo muscular, de armonización y movilización de las articulaciones.
Esa noción de globalidad que reintegre el periné en toda la esfera abdominopélvica.
Aportamos la especificidad de nuestra cultura de fisioterapeuta, ese modo que tenemos nosotros de trabajar con el cuerpo en su globalidad, que es propio de los fisioterapeutas y que sólo los fisioterapeutas poseemos.
La Fisioterapia Perinatal es todavía un campo incipiente con constantes
novedades...
Sí, hay importantes trabajos. Los ejemplos más relevantes son el de Bourcier, que desarrolló la Fisioterapia Perineal; también el trabajo del Caufriez, que desarrolló las técnicas de refuerzo abdominal sin resistencia de presión perineal; y el trabajo de Bernadette de Gasquet, que desarrolló el trabajo para preservar el periné durante el parto.
Además está este trabajo que estoy llevando a cabo de Fisioterapia Perinatal, que contiene la parte pre y post-natal, sin que haya una ruptura entre ambas.
¿Hay la suficiente información sobre este nuevo campo?, ¿se conoce lo suficiente como para que una embarazada acuda a la Fisioterapia?
En Francia está empezando a desarrollarse y la prensa, los medios de comunicación, nos abren cada vez más sus puertas.
Sí se desarrolla pero todavía no está bien implantado, es más, estamos todavía en los balbuceos y muchas mujeres ignoran todavía la existencia de estas técnicas.
Para darlo a conocer, ¿sería importante que la sanidad pública facilitase este tipo de tratamientos?
Por supuesto, pero actualmente vamos justo en el sentido opuesto, pienso que por motivos económicos, pero también por motivos culturales. Estamos en una cultura que mantiene a las mujeres en la fatalidad, en la resignación.
Nuestra cultura hace que la mujer esté resignada y se sienta fatalista con respecto a su propia condición de mujer. Se las mantiene dentro de esa ignorancia, y la ignorancia facilita la resignación. Sin embargo, el conocimiento facilita la emancipación.
Estoy plenamente convencido de que en una cultura en la que el lugar de la mujer no es el que se merece, no es mera casualidad que una serie de instituciones, ya sean médicas o económicas, no desarrollen ese trabajo de emancipación como tendría que hacerse.
miércoles, 24 de febrero de 2010
Ser Padre
- Hágase un chequeo médico.
- Si fuma, deje de hacerlo. Piense en los daños que le está causando a la salud de su esposa y a la de su bebé que va a nacer. Hay investigaciones que demuestran el impacto de los cigarrillos sobre el esperma. Puede disminuir el tamaño y el movimiento de estas células y, en menor medida, fomenta una estructura anormal.
- Manténgase libre de drogas ilegales, tal como marihuana, la cocaína, o la heroína.
- Trate de acompañar a su pareja a las citas con el médico y haga preguntas sobre el desarrollo del bebé.
- Lea libros y artículos sobre el desarrollo del bebé.
- Acompañe a su pareja a las citas prenatales y conozca al médico o enfermera encargado de la salud de su pareja y de su bebé.
- Acompañe a su pareja a las clases de preparación para el parto.
- Si puede, trate de reservar unos días libres para después del nacimiento. Ella necesitará todo su apoyo y todo su tiempo disponible para ayudarla con el bebé.
- Ayude a su pareja con las cosas del bebé.
martes, 23 de febrero de 2010
Higiene diaria de piel, cabello y dientes durante el embarazo
CUIDADO DE LA PIEL
En la ducha, es conveniente utilizar jabones o geles neutros. Bañarse, preferiblemente con agua no muy caliente, está permitido hasta un mes y medio antes del parto. A partir de ese momento, es mejor la ducha para evitar posibles infecciones.
Aunque probablemente el aspecto de la piel mejore por la mayor producción de sangre y por las hormonas, esto también puede dar lugar a un mayor número de imperfecciones como manchas rojas, granos o zonas muy escamosas.
Lo mejor es no utilizar jabón que elimina los aceites naturales de la piel y aplicarse una buena crema hidratante.
CUIDADO DEL PELO
Para el cuidado del cabello, se recomienda no abusar de los acondicionadores y evitar las permanentes, así como tratamientos de peluquería más agresivos para el pelo, ya que al principio del embarazo el pelo se debilita y se cae con más facilidad que de costumbre.
Después, en torno al tercer mes, suele adoptar un tono brillante y se fortalece siempre que se cuide con productos neutros. En el caso de los tintes, los de origen vegetal son los mejores porque evitan posibles alergias.
Durante el embarazo, la mayoría de las mujeres nota que sus encías están más sensibles y que sangran con facilidad. Se debe al mayor flujo sanguíneo y al alto nivel de progesterona durante este periodo. También se produce una alteración en el PH de la saliva debido a la acción de las hormonas que junto a la acumulación de placa bacteriana favorece la aparición de caries.
Además de una correcta limpieza después de cada comida, debe acudir al dentista al menos una vez durante el embarazo para que revise el estado de sus dientes y encías.
lunes, 22 de febrero de 2010
Ácido fólico, también para los hombres que desean ser padres
La autora del estudio, María Luisa Martínez Frías, señala que para evitar anomalías congénitas en el feto es fundamental que los padres adquieran unos hábitos de vida saludables.
A la hora de planificar un embarazo los expertos recomiendan tomar ácido fólico al menos tres meses antes de que se produzca la gestación. Hasta ahora esta recomendación se dirigía principalmente a la futura madre.
Un nuevo trabajo, publicado recientemente en el Journal of Medical Genetics -realizado por María Luisa Martínez Frías, directora del Centro de Investigación sobre Anomalías Congénitas (CIAC), que pertenece al Instituto de Salud Carlos III-, señala que el ácido fólico, una vitamina del grupo B que ayuda a prevenir malformaciones en el feto, también es necesaria para los hombres que desean ser padres.
Unos hábitos de vida saludables previenen malformaciones en feto
No fumar, no ingerir bebidas alcohólicas, tomar ácido fólico y adoptar unos hábitos de vida saludables por parte de los padres antes del embarazo reducen el riesgo de tener un bebé con anomalías congénitas
La autora del trabajo analiza las causas por las que se producen las malformaciones congénitas. En su estudio se centra en los mecanismos epigenéticos. Se trata de un vía independiente a la genética convencional por la que un hombre o una mujer pueden transmitir enfermedades o hábitos de comportamiento al bebé. Estos mecanismos intervienen en etapas tempranas del desarrollo embrionario y neonatal, e incluso en la formación de los gametos. Algunas sustancias pueden alterar estos mecanismos y producir defectos congénitos.
Esta razón hace necesario que además de que los padres tomen ácido fólico antes del embarazo, abandonen otros hábitos que pueden perjudicar el desarrollo de la gestación como son el alcohol, el tabaco o la exposición a ciertas sustancias. No hay que olvidar que cualquier producto tóxico o químico puede pasar al líquido seminal, que puede causar daños en el material genético, y que la biología del bebé depende en un 50% de la mujer, y en un 50% del hombre.
La directora del CIAC recomienda planificar el embarazo con antelación para que la pareja adopte unos hábitos de vida saludables, que favorezcan el buen desarrollo del feto. La cantidad de ácido fólico recomendada para los futuros padres -madre y padre- es de 400 microgramos durante al menos tres meses antes del embarazo. Los expertos también recomiendan a la mujer embarazada alargar su consumo durante las 12 primeras semanas de gestación, ya que esta fase del embarazo es en la que se forman los principales órganos y tejidos del feto.
El ácido fólico, un mineral imprescindible para el embarazo
El ácido fólico participa en la formación del material genético. La vitamina B9, además, es muy importante en el desarrollo de la multiplicación celular del feto. En el embarazo puede prevenir los nacimientos prematuros y reducir las probabilidades de que el futuro bebé sufra enfermedades graves como espina bífida (espina dorsal abierta) o enfermedades del tubo neural.
La deficiencia de esta vitamina también puede producir anemia en la mujer y afectar a la calidad del esperma del hombre, empobreciendo el número de espermatozoides y entorpeciendo su movilidad, lo que dificulta la concepción.
Estta vitamina hidrosolubre, que es la forma sintética del folato, se encuentra en diversos alimentos o bien se puede administrar bajo prescripción médica en comprimidos. Algunos alimentos ricos en ácido fólico son las espinacas, acelgas, frutas como la naranja (se recomienda tomarla en zumo), legumbres como las lentejas, garbanzos, judías, hígado de ternera, leche y sus derivados y cereales fortificados.
jueves, 4 de febrero de 2010
Contracciones Braxton Hicks
¿Qué son las contracciones Braxton Hicks?
Las contracciones Braxton Hicks son contracciones uterinas esporádicas que comienzan alrededor de la sexta semana del embarazo, aunque tú no podrás sentirlas tan temprano. Probablemente no las notarás hasta después de la mitad del embarazo, si es que de hecho te das cuenta de que las tienes (algunas mujeres no se dan cuenta). Reciben su nombre de un médico inglés, John Braxton Hicks, quien las describió por primera vez en 1872.
A medida que avanza el embarazo, las contracciones de Braxton Hicks tienden a aparecer más seguidas, pero hasta que no estás en las últimas semanas, suelen ser poco frecuentes, irregulares y generalmente sin dolor. Sin embargo, a veces es difícil distinguir las contracciones Braxton Hicks de las primeras señales que indican un parto prematuro.
Para mayor seguridad no te diagnostiques tú misma. Si todavía no estás en la semana 37 y tienes cuatro o más contracciones en una hora, o cualquier otro signo de parto prematuro (ver más abajo), llama a tu médico inmediatamente.
Cuando falten un par de semanas para la fecha de parto, estas contracciones pueden volverse más intensas y frecuentes y causarte algunas molestias. A diferencia de las primeras contracciones Braxton Hicks indoloras y esporádicas, que no producen ningún cambio notorio en el cuello del útero, estas contracciones pueden hacerlo "madurar": ablandarlo y afinarlo gradualmente y hasta quizás comenzar a provocar algo de dilatación. Este periodo se denomina "preparto".
En las semanas o días previos al parto, las contracciones de Braxton Hicks pueden volverse intermitentemente rítmicas, bastante frecuentes e incluso dolorosas, haciéndote creer que ya estás de parto. Pero a diferencia del verdadero parto, durante lo que se conoce como "falso parto", las contracciones no aumentan de manera constante su duración, ni intensidad ni se dan cada vez más cerca una de la otra.
¿Qué puedo hacer si las contracciones Braxton Hicks me producen demasiadas molestias?
Si estás a pocas semanas de la fecha de parto, prueba lo siguiente:
• Cambia tu actividad o posición. Algunas veces caminar te aliviará mientras que otras será descansar lo que disminuirá las contracciones. (Por el contrario, las contracciones del verdadero parto continuarán y aumentarán, independientemente de lo que hagas.)
• Date un baño para relajarte.
• Toma un par de vasos de agua, ya que estas contracciones a veces pueden producirse por deshidratación.
• Realiza ejercicios de relajación o practica una respiración lenta y profunda. Esto no eliminará las contracciones Braxton Hicks, pero te ayudará a aliviar las molestias. (Aprovecha esta oportunidad para practicar algunas de las técnicas de control del dolor que aprendiste en tus clases de preparación para el parto.)
¿Cuándo debo llamar a mi médico?
Llama a tu médico de inmediato si todavía no estás en la semana 37 y tus contracciones se vuelven más frecuentes, rítmicas o dolorosas o en caso de que tengas alguno de estos posibles signos de parto prematuro:
• Dolores abdominales o similares a los cólicos menstruales, o más de cuatro contracciones en una hora (aunque sean indoloras).
• Pérdidas de sangre o hemorragia vaginal.
• Aumento en el flujo vaginal o cambio en el tipo de flujo, por ejemplo, si se vuelve acuoso, mucoso o sanguinolento (aunque sea sólo de color rosado o con un tinte de sangre).
• Aumento de presión en la pelvis (una sensación de que el bebé está empujando hacia abajo).
• Dolor en la parte baja de la espalda, especialmente si no lo has sentido con anterioridad.
Si ya has pasado la semana 37, no es necesario que llames al médico o comadrona hasta que las contracciones tengan una duración de 60 segundos con una frecuencia de cinco minutos entre sí, a menos que te hayan indicado lo contrario.
Culquier inquietud consultame! Cel 155576033 Daniela :)
Calambres en las piernas
Durante el segundo y tercer trimestre, posiblemente tengas calambres dolorosos en las piernas, en especial de noche o mientras duerme. También puedes tener una sensación nerviosa en las piernas. Los calambres suelen ocurrir con más frecuencia en los últimos meses del embarazo.
- Cambios en la circulación sanguínea durante el embarazo
- La presión sobre los músculos de la pierna por el peso extra del embarazo
- La presión que ejerce el bebé en crecimiento sobre los nervios y vasos sanguíneos que van a las piernas
Estos consejos te ayudarán a evitar o aliviar los calambres en las piernas:
- Estiramiento. Si estiras las piernas (en particular las pantorrillas) antes de acostarse, tendrá menos calambres. Cuando sientas un calambre en la pierna, estírela con el talón extendido y mueva los dedos del pie. Evita poner el pie en punta al estirarse o hacer ejercicios.
- Evita permanecer sentada o parada en una misma posición durante un período prolongado. Evita sentarte en una posición que limite el flujo de sangre (como sentarse con las piernas cruzadas durante un rato largo).
- Haga ejercicios. El ejercicio regular, como las caminatas diarias, ayudan a evitar los calambres en las piernas. (No olvide consultar con el profesional de la salud qué ejercicios puede hacer y cuánto tiempo puede mantener el programa de actividad física.) Si puede pararse, camine unos minutos para aliviar el dolor y relajar el músculo de la pierna.
- Bebe líquidos en abundancia. Evita deshidratarte. Cerciórate de tomar suficiente agua durante el día.
- Masajee las piernas y aplique calor. Cuando tenga un calambre en la pierna, relaja el músculo dándote un masaje suave o calienta el músculo con una toalla caliente o una bolsa de agua caliente. Un baño caliente antes de acostarte también puede ayudar a relajar los músculos y evitar los calambres.
Cuándo hablar con el profesional de la salud
Los calambres normalmente desaparecen sin tratamiento médico, pero pueden ser un signo de un problema más grave. Hable con el profesional de la salud de inmediato si:
- El dolor es frecuente y grave
- Nota enrojecimiento, calor, hinchazón o malestar en la pierna
Señales de Advertencia para Dejar de Hacer Ejercicio y Llamar al Médico
Si experimenta cualquiera de los siguientes síntomas, deje de hacer ejercicio y llame a su médico de inmediato.
- Hemorragia vaginal
- Dificultades o esfuerzo para respirar antes de hacer ejercicio
- Mareo
- Dolor de cabeza
- Dolor en el pecho
- Debilidad muscular
- Dolor o hinchazón en las pantorrillas
- Parto prematuro
- Reducción en el movimiento del feto
- Pérdida de líquido de la vagina
jueves, 28 de enero de 2010
La Importancia del vinculo temprano
Durante los primeros meses de vida, el bebé tiene los rudimentos de un lenguaje de amor. Es el lenguaje del abrazo, de la mirada, de la sonrisa, de las comunicaciones de placer y molestia. Este es el vocabulario amoroso antes de que se pueda hablar de amor.
sábado, 16 de enero de 2010
Embarazo: Las molestias habituales
DOLOR DE ESPALDA
Es uno de los problemas más comunes. Casi la mitad de las embarazadas lo padecen durante alguna etapa de la gestación. Existen tres clases de dolor:
• En la cintura al levantarte o sentarte.
• En la parte posterior de la pelvis y en los glúteos.
• En la cintura al acostarte. Estos dolores se producen por el sobresfuerzo que realiza la espalda para soportar el peso extra y los cambios posturales.
¿Qué puedo hacer? Presta atención a tu postura. Trata de mantener las caderas hacia adelante y la espalda recta. No camines arqueando la espalda ni sacando la barriga. Usa zapatos de tacón bajo con buen apoyo en el arco del pie. Además, evita pasar mucho tiempo de pie, siéntate en sillas con un buen apoyo para la espalda y colócate un cojín pequeño detrás de la cintura. Practica ejercicio para fortalecer los músculos de la zona. Realiza masajes descontracturantes y de relax.
FATIGA
Muchas mujeres se sienten más cansadas de lo habitual. Al principio del embarazo, el cuerpo produce mayores cantidades de progesterona, lo que te puede hacer sentir lenta y somnolienta. Además, bombea más sangre para transmitirle nutrientes al bebé. Durante el último trimestre, tendrás dificultades para dormir por los movimientos del feto, la necesidad de orinar con más frecuencia y los calambres en las piernas.
¿Qué puedo hacer? Duerme la siesta o tómate descansos en el trabajo. Acuéstate más temprano de lo habitual y, para evitar levantarte durante la noche, toma suficientes líquidos durante el día.
DOLOR DE CABEZA
La cefalea es un síntoma bastante frecuente durante el embarazo. Puede aparecer en una mujer que nunca la ha padecido o bien como exacerbación de un síntoma ya presente fuera del embarazo. Es común durante el primer trimestre y obedece a diferentes factores:
• Cambios hormonales. El incremento de los valores de estrógenos conduce a una congestión sanguínea y a una vasodilatación que frecuentemente exacerba una cefalea preexistente.
• Cambios metabólicos. Durante los primeros meses es frecuente una disminución de la glucosa que induce una reducción de la tensión arterial acompañada de mareos y dolor de cabeza.
¿Qué puedo hacer? Para evitar la hipoglucemia, come cada dos o tres horas, no realices un desgaste energético exagerado y practica actividades físicas no extenuantes.
Si el dolor ya ha hecho su aparición, recuéstate a oscuras sobre el lado izquierdo y ponte paños fríos sobre la frente. Consume alimentos azucarados.
ESTREÑIMIENTO
Durante la gestación, los movimientos intestinales disminuyen, aunque este problema también puede deberse a cambios hormonales o al aumento del tamaño del feto.
¿Qué puedo hacer? Lleva a cabo una dieta equilibrada que incluya una cantidad suficiente de fibra (de 25 a 30 g/día). Además, camina media hora diaria.
ARDOR DE ESTÓMAGO
Muchas mujeres sufren de acidez estomacal por primera vez durante el embarazo, en especial en el segundo y tercer trimestre. Si bien no suele ser un signo de problemas graves, es incómodo o doloroso.
¿Qué puedo hacer? Come poco pero frecuentemente de cinco a seis veces al día; bebe menos líquidos en las comidas; evita las comidas picantes, fritas o grasientas, así como el chocolate, la cafeína y otros alimentos que causan ardor estomacal.
CIÁTICA
En el segundo y tercer trimestre, hasta un 30% de las mujeres padecen dolores lumbares o ciática. El dolor se origina en el nervio ciático, que parte de la zona inferior de la espalda atravesando los glúteos y se prolonga hasta el final de las piernas. Generalmente, esta dolencia se debe a que la musculatura de la espalda se sobrecarga y se contractura.
¿Qué puedo hacer? Aplica calor seco en la zona varias veces al día, mantén la espalda lo más recta posible y evita estar sentada largos periodos de tiempo. Utiliza zapatos blandos y con un tacón bajo. Realiza masajes para aliviar la zona.
CALAMBRES EN LAS PIERNAS
Suceden cuando los músculos se tensan repentinamente causando dolor intenso y, por lo general, por la noche. Los músculos se tensan por: falta de líquidos, esguince muscular o por permanecer en la misma posición durante un período prolongado.
¿Qué puedo hacer? Realiza un suave estiramiento antes de irte a dormir y aplica calor suave sobre la zona de las pantorrillas. Evita permanecer sentada o de pie durante un período prolongado y bebe líquidos en abundancia.
HEMORROIDES
Suelen hacer su aparición durante el tercer trimestre. Las causas comunes de las hemorroides son: hacer fuerza al mover el vientre y la presión del exceso de peso.
¿Qué puedo hacer? Bebe líquidos en abundancia, toma alimentos ricos en fibra, practica ejercicio regularmente y evita estar de pie o sentada durante periodos largos.
HINCHAZÓN
El líquido adicional que tienes en tu cuerpo te ayuda a prepararte para el embarazo y el parto y es el responsable de gran parte del aumento de peso durante el embarazo.
¿Qué puedo hacer? No utilices ropa ajustada, acuéstate de lado y eleva las piernas (ponlas sobre un cojín o apóyalas en una pared). Realiza Drenaje Linfatico manual y segun el momento del año, usa vendas eslásticas.
VARICES
Las favorecen la presión del útero sobre las venas pelvianas, el aumento del volumen de sangre que circula en el cuerpo y las hormonas que relajan las fibras musculares presentes en las paredes de las venas.
¿Qué puedo hacer? Evita los tacones, la ropa ajustada y levantar mucho peso. Realiza masajes de retorno venoso y Drenaje Linfatico Manual.
miércoles, 13 de enero de 2010
Embarazo, Belleza y Spa
¿Es una buena idea hacerse masajes para el embarazo?
- Reducir el estrés físico y emocional
- Aliviar el dolor de espalda
- Reducir la hinchazón
- Aliviar dolores de cabeza y malestares musculares
- Presión arterial alta
- Diarrea
- Náuseas
- Fiebre
- Diabetes
- Flujo copioso
- Aumentan el riesgo de cáncer de piel
- Le causarán una quemadura grave si se expone demasiado tiempo a ellos
- Intensifica las señales de envejecimiento
- Use guantes para que la piel absorba menos tintura.
- Cerciórese de que el ambiente esté bien ventilado para que no aspire los productos químicos demasiado tiempo.
- No se deje la tintura por más tiempo de lo que recomiendan las instrucciones.
- Pueden crecer más rápido.
- Pueden ser más gruesas y fuertes.
- Pueden resquebrajarse y romperse con mayor facilidad.
¿Cómo tengo que acostar a mi bebé?
Nuestras abuelas ponían a sus hijos en la cuna boca arriba, luego las nuevas tendencias hicieron que nuestras madres nos acostaran boca abajo, la vecina dice que los bebés tienen que dormir de lado y ahora...¿cómo acuesto yo a mi bebé?
El criterio que prevalece actualmente está dirigido a reducir el riesgo de muerte súbita que, pese a producirse sólo en un 0,2% de los bebés de entre los dos y los cuatro meses de edad, constituye la causa principal de muerte en los países occidentales durante el primer año de vida. La Sociedad Europea para la Prevención de la Muerte Súbita Infantil recomienda que duerman boca arriba durante los primeros seis meses de vida.
Cuando se aconsejaba acostar a los pequeños boca abajo se pretendía evitar que pudieran ahogarse en caso de que devolvieran un poco de leche y la aspiraran. No obstante, ahora sabemos que este riesgo no está demostrado, que las estadísticas no lo corroboran, y que los recién nacidos están bien protegidos por el mismo reflejo que les permite "bucear" desde el primer día sin tragar agua.
Por la noche, es recomendable que el bebé duerma en su propia cama, un espacio pequeño que le haga sentir protegido, y sobre una superficie firme. Dormir en la misma cama que los papás, pese a que tiene sus aspectos positivos, se desaconseja para la seguridad del bebé.
Lo que nosotros hagamos le será de ayuda para que poco a poco se vayan organizando sus ritmos biológicos, no solamente su sueño sino también los ritmos de alimentación, de actividad...Para ello podemos colaborar estimulándole cuando esté despierto y sea de día: sacarle de la cuna y hablarle, darle mimos...Aún si está durmiendo, durante el día evitaremos dejarlo a solas y a oscuras y lo pondremos en un ambiente con luz, con el ruido propio de la actividad diurna y la compañía de quién lo está atendiendo. Cuando anochezca aprovecharemos para ir implantando las rutinas que cuando su organismo esté preparado le permitirán un sueño nocturno adecuado y que de momento servirán para proporcionarle bienestar para un periodo prolongado: baño, cambio de ropa y de pañal, tranquilidad y oscuridad. Le daremos las buenas noches y lo pondremos a dormir (que no es lo mismo que decir que lo dormiremos!!) en su cama y, en cuanto vuestra comodidad lo permita, (preferiblemente hacia el tercer mes) en su propia habitación.
viernes, 8 de enero de 2010
Y yo, ¿Dónde quedé?

¿Qué nos está pasando a las mujeres? ¿Cómo estamos viviendo la maternidad? ¿La estamos disfrutando o nos sentimos en una prisión?
Convencidas de que éste es un sentimiento que vale la pena tratar de entender, salimos a preguntar a los especialistas. Laura Gutman, Marisa Mosto y otros expertos nos dieron sus opiniones. Pero en el camino encontramos más. Como respuesta a esta queja femenina, descubrimos que en diferentes países del mundo se está empezando a rever el verdadero significado de la liberación de la mujer.
Para muchas pensadoras, la libertad femenina no es sólo salir al mundo laboral, sino también ser madre, disfrutar de la maternidad y nutrir emocionalmente a sus hijos. Ésa es, para algunos, la revolución que se viene, la deuda pendiente que tenemos.
“La verdadera liberación de la mujer pasa por la defensa de la maternidad”, Ivonne Kniebiehler
Muchas de las que pregonan esta tendencia son exponentes de la liberación femenina de los años sesenta y setenta. Un ejemplo es Ivonne Knibiehler, una de las figuras más representativas del feminismo francés. A sus 84 años declara a viva voz que “la verdadera liberación de la mujer pasa por la defensa de la maternidad”. Ella dice que no existe nada más milagroso que el encuentro con ese pequeño ser que, desde las primeras horas de su vida, expresa cuán humano es: “En eso disentímucho tiempo con Simone de Beauvoir, quien, en El segundo sexo, define a la maternidad como un obstáculo para la vocación humana de trascendencia. Yo soy una hembra mamífera, pero no soy un animal. Mi relación con mis hijos está hecha también de inteligencia, lo que destaca la importancia de la relación madre e hijo”.
Más allá de estas contiendas, lo cierto y productivo de todo este debate es que se anuncian nuevos tiempos en materia de identidad femenina. La periodista norteamericana Katherine Ellison, autora del libro Inteligencia maternal, se basó en estudios científicos para afirmar que “tener un hijo nos mejora el cerebro”. Contó que nunca se sintió tan incomprendida y desvalorizada como cuando dejó su trabajo en una empresa para criar unos años a su hijo: “El entorno asegura que desperdicias tu talento. Menos mal que tenemos a los antropólogos, a los neurocientíficos y al puro sentido común para demostrar que la crianza con apego es imprescindible para las crías humanas y que, además, cambia nuestro cerebro haciéndonos más competentes en el oficio de vivir, incluyendo las habilidades profesionales”.
La psicoterapeuta Laura Gutman, quien escribió La revolución de las madres, dice que hoy muchas mujeres tienen sentimientos encontrados. Por un lado, sienten con gran culpa que sus hijos vienen a robarles su libertad y, por el otro, quieren a los chicos con locura. “Nutrir emocionalmente a nuestros hijos significa despojarnos de las propias necesidades y deseos”, explica. Según ella, “estamos asistiendo a la realidad colectiva en la que casi nadie nutre a nadie; por lo tanto, no hay alimento disponible. Hoy abunda el hambre emocional. En las relaciones afectivas estamos midiendo qué es lo que obtendremos, pero casi nunca ponemos atención en qué es lo que ofrecemos”.
“Soy una máquina de dar”, Pilar Maquena, 36 años
Cuando tuve a mis hijos, empecé a tener la terrible sensación de que no había más lugar para mí. Hay un momento de la vida en el que todos te piden cada vez más y se supone que todo lo tenés que arreglar, desde ir al supermercado o a comprar el sacapuntas que se perdió, hasta buscar a los chicos en el colegio, arreglar el cuarto porque todo está tirado, enseñarles a contestar bien, ponerles límites o coser el botón de la camisa que se cayó. Tenés que explicarle tu marido que, aunque él no lo entienda, estás todo el día de acá para allá haciendo cosas y nunca te podés sentar. Sos como una máquina que siempre está dando: ponés el cuerpo, usás tu mente y les das a tus hijos alimento físico, emocional y espiritual. Por momentos te volvés loca, odiás al mundo, a tu marido, a tus hijos, querés salir corriendo, no encontrás un segundo para vos...
Una salida sola a tomar un café para tener un respiro te parece el máximo símbolo de libertad. Pero después te das cuenta de que es un tiempo, que los chicos se ponen más grande y que las cosas pasan. Poco a poco vas aprendiendo a hacerte tiempos para vos, aunque sea un ratito. Hoy por hoy no concibo la vida sin dar, por más que proteste muchas veces, porque es parte de mi ser mujer, dar, amar, cuidar, ayudar y cobijar.
Articulo extraído de Revista Sophia
jueves, 7 de enero de 2010
TENER Y QUERER
Tenemos:
Niños agresivos porque han sido agredidos.
Niños beligerantes que han sido criados en una guerra de poder.
Niños desconectados que han sido criados sin contacto.
Niños inestables porque nadie les ha dado seguridad.
Niños pasivos criados delante de la televisión.
Niños limitados a los que se les han impuesto límites.
Niños sin imaginación porque nadie les ha regalado unas alas.
Niños miedosos a los que alguien les apagó la luz.
Niños que fracasan porque nadie les dice que pueden triunfar.
Niños mudos porque nadie ha escuchado lo que tenían que decir.
Niños sordos porque nadie les ha hablado en su idioma.
Queremos:
Niños criados sin agresiones, a los que no se trate como enemigos.
Niños besados y acariciados a los que amemos independientemente de qué y cómo sientan.
Niños que vayan al parque, a la playa, al bosque… y a los que dejemos volar sin rumbo preestablecido ni límite de altitud.
Niños piratas, príncipes, sapos, niños buenos y malos o ninguna de las dos cosas… niños que sean lo que quieran ser.
Niños que hablen muy bajito o muy alto, dependiendo de lo que quieran decir… y padres que escuchen.
miércoles, 6 de enero de 2010
Cuidados del Bebé

Cómo bañar a su bebé
Puedes bañar a tu bebé cada 2 o 3 días. Usa un jabón y champú suaves para bebés.
Baño de esponja
Hasta que el ambliguito del bebe se cicatrice, puede darle un baño de esponja al bebé.
- Acuestalo al bebé en una toalla suave y acojinada.
- Moja una bolita de algodón solamente en agua y límpiele suavemente los ojos.
- Con una toallita mojada (sin jabón), lávale la cara. Luego lávale el cuerpo con agua y jabón. Lava el área del pañal al final.
- Enjuagua solamente con agua y seca al bebé suavemente sin frotar.
Baño en tina
Una vez que se cicatrice el ombligo, baña al bebé en una tina pequeña de plástico o en el lavabo con poquita agua. Coloca una toalla para que la superficie de la tina no sea tan resbaladiza.
¡Jamás dejes al bebé solo en la tina ni siquiera por unos segundos!
- Lávale suavemente la cara solamente con agua. Lávale el cuerpo con agua y jabón. Lava el área del pañal al final.
- Lava el cabello del bebé con champú para bebés. Tené cuidado que el champú no le entre en los ojos.
- Enjuágualo con agua limpia.
- Envuelve al bebé en una toalla y sécalo suavemente sin frotar.










